El mejor método masivo para prevenir la gripe es la vacuna, que se aplica principalmente a ancianos. Estas campañas lo realizan las instituciones públicas. Las vacunas para la gripe cada año cambian según la previsión hipotética de qué virus eran los que atacaran a la población. La vacunación masiva da una seguridad para contrarrestar la gripe, pero se han observado casos que aún con vacuna tienen la gripe.
Las vacunas se pueden aplicar a ancianos mayores de 65 años; adultos y niños que tienen enfermedades cardiacas o pulmonares crónicas; adultos o niños que tienen enfermedades crónicas como diabetes, disfunción renal, anemia grave o trastornos hereditarios de la hemoglobina; en niños que tienen tratamientos de largo plazo con ácido acetilsalicílico; personas deprimidas con SIDA y cáncer.
También existe una serie de medicamentos prometedores para reducir la duración de la enfermedad y la gravedad de los síntomas. Todas estas medicinas para la gripe tienen que ser recetadas por sus médicos de confianza. Así tenemos:
Relenza (Zanamivir):
Este medicamento es un aerosol que contiene un antiviral. Parece aliviar los síntomas de la gripe, sobre todo si se toma en los dos primeros días tras la aparición de la enfermedad.
Tamiflu (Fosfato de Oseltamivir):
Este remedio es usado para tratar la gripe en las primeras 40 horas tras la aparición de los síntomas. El Tamiflu es una píldora que se debe tomar durante cinco días para bloquear la salida del virus de las células infectadas.
Flumist:
Vacuna experimental contra la gripe en forma de atomizador nasal. Ha resultado ser prometedora según algunos estudios. La vacuna en atomizador nasal protegió a varios niños expuestos a una cepa de gripe que no cubría la vacuna en inyección tradicional.
Symmetrel (Amantadina) y Flumadine (Rimantadina):
Se ha demostrado que estos dos remedios antivirales reducen la gravedad y la duración de la enfermedad si se toman poco después de la aparición de los síntomas. La mayoría de los antivirales deben tomarse antes de 48 horas tras la aparición de la gripe.
Una de las formas de prevenir la gripe es tomando vitamina C, dictaminada por el Doctor Linus Pauling, ganador de un premio nobel. Desde entonces se han tomado enormes cantidades de vitamina C en comprimidos (sintética). Hoy en día varios estudiosos franceses recomiendan tomar la vitamina C, pero solamente en forma natural. Dicho de otra manera, es mejor tomar 1 -2 naranjas al día para prevenir cualquier resfriado o gripe.
Para el dolor de cabeza, dolores musculares y para bajar la fiebre:
Puede tomar el remedio Acetaminofeno o Ibuprofeno. (NO tome aspirina si tiene gripe). Algunos médicos creen que como la fiebre es parte de la reacción del sistema inmunológico a la infección, es mejor dejar que se vaya sola en vez de tratar de combatirla. Es sumamente peligroso, sin embargo, dejar que la fiebre se vaya sola en los niños y personas mayores. Además, la mayoría de los adultos sanos se sienten mucho mejor si reducen la fiebre solamente 1 ó 2 grados. No trate de dar Aspirinas a los niños con fiebre sin consultar previamente con su médico.
Si se le congestiona la nariz o los senos nasales:
Tome un medicina descongestionante. Podrá sentirse mejor. Además, probablemente podrá prevenir infecciones de oído o de los senos nasales.
Para controlar la tos:
Tome un medicamento contra la tos.
Los medicamentos antihistamínicos:
Pueden ayudarle si no puede dormir por la nariz que gotea. No obstante, los antihistamínicos tienen un efecto resecante y pueden hacer que la mucosa de la nariz, garganta y pulmones se sequen y se ponga viscosa.
Nota: Si por alguna razón; luego de haberse sentido un poco mejor, se presentan señales de un problema más serio como malestar de estómago, vómito, fiebre alta, escalofríos, dolores en el pecho y tos acompañada de una mucosidad amarilla y verde, llame inmediatamente a su médico. La gripe es una infección viral que puede tratarse con diversos medicamentos, pero cuando se trata de aplicar antibióticos, solo se aplica cuando la gripe esta complicada con una infección bacteriana secundaria que puede generar bronquitis o neumonía ya sea en niños o ancianos