Depresión según edad y sexo
 

La depresión en la mujer: Las estadísticas muestran que las mujeres padecen más depresión que los hombres, esto se debe a que existen diferencias biológicas entre ambos. Los cambios hormonales, tales como estrógeno y progesterona parecen tener un efecto importante en el estado de ánimo de las mujeres. Estos cambios ocurren en los niveles hormonales y producen una serie de acontecimientos que están asociados a la depresión, en particular los cambios del ciclo menstrual, el embarazo, el aborto, nacimiento de un bebe (depresión post parto), menopausia, el periodo de niños, el mantenimiento del hogar, madres solteras, cuidar a sus padres ancianos y un empleo. También contribuyen al estado depresivo ciertos sucesos traumáticos como violaciones y otras formas de abuso sexual.


Un estudio reciente del Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH por su sigla en inglés) demostró que las mujeres predispuestas a padecer del síndrome premenstrual (SPM) severo se alivian de sus síntomas físicos y anímicos (por ejemplo depresión) cuando se les suprimen sus hormonas sexuales con una medicación. Si se deja de dar dicha medicación, las hormonas se reactivan y al poco tiempo los síntomas vuelven. Por otro lado, a las mujeres sin SPM, la supresión temporal de las hormonas no les produce ningún efecto.


La depresión en el hombre: Aunque el hombre tiene menos probabilidad de sufrir depresiones que la mujer y es más reacio a admitir que tienen depresión, haciendo el diagnóstico mas difícil. La depresión también puede afectar la salud física del hombre, aunque en una forma diferente a la de la mujer, afectando principalmente a la enfermedad coronaria (infartos de corazón) y elevando la tasa de mortandad.


El hombre fácilmente se refugia en el alcohol y las drogas enmascarando la depresión; el trabajar en exceso también puede enmascarar una depresión. La depresión en los hombres se manifieste con irritabilidad, ira y desaliento, en lugar de sentimientos de desesperanza o desamparo. Por lo tanto, puede ser difícil de reconocer. Incluso cuando el hombre se da cuenta de que está deprimido, comparado con la mujer, tiene más resistencia a buscar ayuda. Sin embargo la tasa de suicidio en el hombre es cuatro veces más alta que en la mujer, pero los intentos de suicidio son más comunes en la mujer que en el hombre. A partir de los 70 años de edad, la tasa de suicidio en el hombre aumenta, alcanzando el nivel máximo después de los 85 años.


Algunas compañías ofrecen programas de salud mental para sus empleados. Estos pueden ser de gran ayuda para el hombre. Es importante que el hombre deprimido entienda y acepte la idea que la depresión es una enfermedad real que requiere tratamiento


La depresión en la vejez: Los ancianos se deprimen principalmente cuando se jubilan y cesan sus actividades laborales, mostrando poco interés en sus nuevas actividades diarias, después de la muerte de un ser querido, por efectos secundarios de los medicamentos o por una enfermedad que los afecta. La falta de tratamiento de la depresión en los ancianos puede causar un sufrimiento innecesario. Cuando la persona de edad va al médico, puede describir solo síntomas físicos siendo reacio a hablar de sus sentimientos de desesperanza y tristeza. Si se hace el diagnóstico de depresión, el tratamiento con medicamentos o psicoterapia ayuda a que la persona deprimida recupere su capacidad para tener una vida feliz y satisfactoria.


La depresión en la niñez: La depresión en la niñez se puede reconocer cuando el niño simula estar enfermo, rehúsa ir a la escuela, no quiere separase de sus padres o tener miedo a que uno de los padres se muera. El niño más grande puede ponerse de mal humor, meterse en problemas en el colegio, comportarse como un niño travieso o indisciplinado, estar malhumorado o sentirse incomprendido. Debido a los cambios que sufren los adolescentes, a veces es muy difícil establecer si un niño está simplemente pasando por una fase de su desarrollo o si está verdaderamente padeciendo de depresión. A veces el niño tiene un cambio de comportamiento marcado que preocupa a los padres, o el maestro menciona que el "niño no parece ser él mismo". En tal caso, después de descartar problemas físicos, el pediatra puede sugerir que el niño sea evaluado, preferiblemente por un psiquiatra especializado en niños. De ser necesario un tratamiento, el médico puede sugerir psicoterapia. Los niños constituyen una población diferente y no pueden ser tratados como si sólo fueran adultos en miniatura. Una forma definida de depresión, denominada depresión anaclítica tiene lugar en la segunda mitad del primer año de vida en niños que han estado separados de su madre. En diferentes combinaciones y grados de severidad, este tipo de depresión combina aprensión, tristeza, llanto frecuente, rechazo del entorno, retraimiento, retraso, aletargamiento, falta de apetito, insomnio y expresiones de desdicha.


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