Causas, factores de riesgo e incidencia del cáncer
 

El 70% de todos los tipos de cáncer está relacionado con el estilo de vida, dieta, actividad física, peso y tabaquismo.  El otro 30% lo constituyen las infecciones, la herencia, contaminación con sustancias químicas, los rayos solares, el alcohol, la contaminación ambiental y la radiación.  Entre los tipos de cáncer más mortales tenemos el cáncer pulmonar.  En Estados Unidos son muy comunes 3 tipos de cáncer en los hombres:  cáncer de próstata, cáncer de colon y cáncer pulmonar; mientras que en las mujeres son el cáncer de mama, de colon y de pulmón.  También es posible asociar de acuerdo a la región geográfica; en Japón, por ejemplo, existen muchos casos de cáncer gástrico, mientras que en los Estados Unidos este tipo de cáncer es relativamente poco común; posiblemente a causa de las diferencias en la dieta.  También hay cancer por envejecimiento, por problemas hormonales, etc.

Mala alimentación:  Es la principal forma de tener cancer, existe 30% de enfermedades del cancer que son causados por la mala alimentación. Una mala alimentación es producto de la ingesta de comida chatarra, ajinomoto, carnes rojas, grasas, mucha cafeína, grasas saturadas, leche (vaca), dieta pobre en fibra, etc.  Esta mala dieta acompañada de falta de actividad física o sobrepeso conlleva a tener riesgo de contraer varios tipos de cancer.  Las personas que llevan una dieta rica en grasas tienen mayor riesgo de padecer cáncer de colon, de útero y de próstata.  La falta de actividad física y el exceso de peso son factores de riesgo para padecer cáncer de seno, colon, esófago, riñón y útero.

Tabaquismo:  Es una las muertes que más se puede prevenir.  Afecta al 30% de la  población cancerígena.  Cada año 200,000 estadounidenses mueren de cáncer relacionado con el consumo de tabaco.  El consumo de productos de tabaco o estar expuesto de manera regular al humo de tabaco (humo en el ambiente o de segunda mano) aumenta el riesgo de padecer cáncer.  Los fumadores tienen mayor probabilidad de padecer cáncer de pulmón, laringe, boca, esófago, vejiga, riñón, garganta, estómago, páncreas, de cuello uterino o cérvix.  También tienen más probabilidad de padecer leucemia mieloide aguda (cáncer que comienza en las células de la sangre).  También las personas que mascan o aspiran tabaco tienen mayor riesgo de padecer cáncer de boca.


Existen algunas instituciones que ayudan a la gente a dejar de fumar, como: - Instituto Nacional del Cáncer (teléfono 1-877-44U-QUIT)

- Help en http://www.cancer.gov/help).

- El sitio http://www.smokefree.gov del Gobierno Federal tiene una guía en Internet para dejar de fumar y un listado de otros recursos. También los médicos y dentistas pueden ayudar a sus pacientes a encontrar programas locales o profesionales capacitados para ayudar a dejar el tabaco.

Polución citadina e industrial:  El otro problema que debe tocarse con mas detenimiento es la polución en las grandes ciudades o urbes, donde parece una costumbre que los citadinos traguemos polvo de las llantas de autos y ómnibus, ensuciando nuestros pulmones.  Uno de los problemas importantes que debemos cuidarnos es cuando se escapan los deshechos industriales hacia el entorno (casas de obreros, etc.), provocando una contaminación en aire, tierra y agua y posiblemente mortandad.

Herencia genética:  Un 20% de los tipos de cáncer tienen su origen en los antecedentes familiares o en la herencia genética.  Los más conocidos son los de mamas, colon ovarios, y útero.  Una de los más frecuentes es el cáncer de mama.  El cáncer de colon es más frecuente en las familias con tendencia a presentar pólipos de colon.  Una forma de retinoblastoma sólo aparece cuando está ausente un gen específico.  Estos genes, denominados genes supresores tumorales o antioncogenes, previenen en condiciones normales la replicación celular.  Su ausencia elimina el control normal de la multiplicación celular.  En algunos trastornos hereditarios, los cromosomas tienen una fragilidad intrínseca; estos procesos conllevan un riesgo elevado de cáncer.

Riesgo ocupacional:  La contaminación con sustancias Químicas:  El alquitrán de hulla y sus derivados se considera altamente cancerígenos.  Sus vapores en algunas industrias (ej. Refinerías) se asocian con la elevada incidencia de cáncer del pulmón entre los trabajadores.

Los trabajadores en asbesto o en zonas de calaminas de asbesto tienen una mayor incidencia en el cancer de pulmón.  Los obreros que trabajen con colorantes, gomas y gas tienen predisposición a tener cancer de vejiga.  Los trabajadores de la cola y de los barnices a la leucemia.  Los fabricantes de PVC al cancer de hígado.  Los trabajadores radiólogos y mineros de uranio al cáncer de pulmón, huesos y medula ósea.  Hoy en día se sabe que el benzopireno, sustancia química presente en el carbón, provoca cáncer de la piel en personas cuyos trabajos tienen relación con la combustión del carbón.  El arsénico se asocia con cáncer del pulmón, pues los trabajadores de minas de cobre y cobalto, fundiciones y fábricas de insecticidas presentan una incidencia de este tipo de cáncer mayor de lo normal.  Una sustancia producida por el hongo Aspergillus flavus, llamada aflatoxina, y que contamina alimentos mal conservados, ocasiona cáncer de hígado en algunos animales.  Se ha encontrado que en países donde la contaminación de alimentos por mohos es frecuente, la incidencia de cáncer del hígado y estómago es alta.

Radiaciones ionizantes:
Otra de las formas es la radiación ionizante puede causar daños celulares que resulten en cáncer.  Este tipo de radiación proviene de rayos que penetran la atmósfera terrestre desde el espacio, de una lluvia radioactiva, del gas radón, de los rayos X y de otras fuentes.  La lluvia radioactiva puede originarse de accidentes en plantas nucleares de energía o de la producción, prueba o uso de armas atómicas.  La gente expuesta a la precipitación puede tener mayor riesgo de cáncer, especialmente de leucemia y cáncer de tiroides, seno, pulmón y estómago.  Radón es un gas radioactivo que no se ve, no huele, ni tiene sabor.  Se forma en el suelo y en las rocas. Las personas que trabajan en las minas pueden estar expuestas al radón. En algunos lugares del país, hay radón en las casas.  Las personas expuestas al radón tienen mayor riesgo de padecer cáncer de pulmón.

Rayos solares:  Los rayos solares (radiación ultravioleta), de las lámparas y cama solares causan envejecimiento prematuro de la piel y daños en la piel que pueden resultar en cáncer. Evitar el sol del mediodía (de 10 a 4 de la tarde). También debe protegerse de la radiación UV reflejada por la arena, el agua, la nieve y el hielo.  La radiación UV puede penetrar la ropa ligera, parabrisas y ventanas. Es bueno usar ropa de manga larga y pantalones largos, sombrero de ala ancha y anteojos de sol con lentes que absorben los rayos UV.

Infecciones, virus o bacterias:  Existen cada vez más evidencias de que algunas infecciones aumentan el riesgo de padecer cáncer (afecta al 10% de la población cancerigena), y, en concreto, aquellas relacionadas con los cánceres de estómago, hígado, cérvix y con el sarcoma de Kaposi (un tipo especial de cáncer que aparece en enfermos de SIDA). Se ha relacionado la bacteria Helicobacter pylori con el cáncer de estómago.  Distintos estudios demuestran que personas infectadas con esta bacteria tienen cuatro veces más probabilidad de desarrollar este tipo de cáncer.  Los virus son la causa de muchos cánceres en animales.  En el ser humano, el virus de Epstein-Barr se asocia con el linfoma de Burkitt y los linfoepiteliomas, el virus de la hepatitis con el hepatocarcinoma, y el virus herpes tipo II o virus del herpes genital con el carcinoma de cérvix. Todos estos virus asociados a tumores humanos son del tipo ADN.  El virus HTLV, sin embargo, es del tipo ARN, o retrovirus, como la mayor parte de los virus asociados a tumores en animales.  Produce una leucemia humana.  En presencia de una enzima denominada transcriptasa inversa, induce a la célula infectada a producir copias en ADN de los genes del virus, que de esta manera se incorporan al genoma celular. Estos virus del tipo ARN contienen un gen denominado oncogén viral capaz de transformar las células normales en células malignas. Distintas investigaciones han demostrado que los oncógenes virales tienen una contrapartida en las células humanas normales: es el protooncogén, u oncogén celular.  Los productos de los oncógenes (las proteínas que producen) son factores de crecimiento (o proteínas necesarias para la acción de tales factores de crecimiento), que estimulan el crecimiento de las células tumorales.

Aplicación de hormonas:  El uso de algunas hormonas recomendadas por los médicos (estrógeno solo o estrógeno junto con progesterona) para aliviar algunos problemas (como los bochornos, sofocos y calores, la sequedad vaginal y el adelgazamiento de huesos) que suelen ocurrir durante la menopausia. Sin embargo, algunos estudios muestran que la terapia hormonal en la menopausia puede causar efectos secundarios graves.  Las hormonas pueden aumentar el riesgo de cáncer de seno, de ataques cardíacos, derrame cerebral o coágulos sanguíneos.  Las mujeres que deben recibir terapia hormonal para la menopausia deberán discutir con su médico los posibles riesgos y beneficios de la misma. Entre los años 1940 y 1971, algunas mujeres embarazadas en los Estados Unidos recibieron dietilestilbestrol (DES), una forma de estrógeno.  Las mujeres que tomaron DES durante el embarazo tienen un riesgo ligeramente mayor de padecer cáncer de seno.  Sus hijas tienen un riesgo mayor de padecer un tipo raro de cáncer de cuello uterino. Se están estudiando los posibles efectos en los hijos varones de estas mujeres.

Obesidad y falta de ejercicios:  La obesidad es un riesgo debido a que las células grasas contienen mucho estrógeno que es un factor para el cáncer de mama, de ovario y otros tipos de cáncer.  Un antídoto contra la obesidad es hacer ejercicios, minimo 20 minuto diarios.  El ejercicio es bueno para cualquier tipo de cáncer, pero hay que hacerlo con moderacion.

Abuso del Alcohol:  Consumir  más de dos bebidas alcohólicas por día durante varios años puede aumentar el riesgo de padecer cáncer de boca, garganta, esófago, laringe, hígado y seno.  El riesgo aumenta con la cantidad de alcohol que se ingiere. Para la mayoría de estos tipos de cáncer, el riesgo es aún mayor si la persona también fuma. Los médicos aconsejan beber con moderación. Esto significa, beber no más de una bebida alcohólica diaria para las mujeres y no más de dos bebidas alcohólicas diarias para los hombres.


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